El sentimiento en las redes

Foto: freewebselements.com

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Ya escribí en una ocasión que las marcas, para ganarse el corazoncito de sus fans y seguidores, tenían que apostar por las experiencias y las emociones, más que por soltar información pura y dura, que ya se puede encontrar bastante por la red.

Entonces, encontré un curioso estudio que decía que la emoción que más se encontraba por las redes sociales, sobre todo en el campo del microblogging, era la ira. En línea muy distinta, me llamó la atención otro artículo.  Un post del Facebook Data Science aseguraba que se podía saber cuando dos personas, con perfil en Facebook, iban a empezar a salir en función del intercambio de likes y shares que hacían. Flirtear en la red. Amor en función de likes, un poco banal la verdad. Por cierto, al respecto recomiendo este corto que emitió hace unos día el programa ‘Alaska y Coronas’ sobre una red en la que los likes son muy importantes, sobre todo para la autoestima de la persona: Instagram.

Curioso mundo el de las redes y los distintos sentimientos que se respiran en las más conocidas. Comencemos por Facebook. Si podíamos saber que el amor está en el aire, según el estudio anterior y confirmarlo luego en la situación de estado (aunque, curioso, hay quien la oculta, sobre todo entre el género masculino), la red de Mark Zuckerberg es el templo de la felicidad, de los grandes momentos, de las sonrisas…, aunque cuando necesitamos algún abrazo virtual, el sentimiento pasa a tristeza  Pero bueno, es una red social y está para difundir, así que en ella también se pueden encontrar denuncias, temas de actualidad e información útil, porque lo que más se hace en Facebook es compartir, aunque no todo sea de color rosa. Pero, básicamente, el caralibro es el reino de la felicidad y el postureo.

Y hablando de postureo, la red que manda en este terreno es Instagram: selfies, gatos y preciosos momentos con un único fin: dar envidia a tus contactos y demostrar tus dotes con la fotografía. Aunque para dar envidia ya están Foursquare y Yelp que te permiten compartir el lugar en el que te lo estás pasando de cine en el momento real.

Siguiendo con el tema de las imágenes, encontramos Pinterest, la red de la belleza, en la que los pines repineados, se mezclan con algunos de nuestra cosecha con una máxima: que son bonitos y originales. Creatividad, eso es lo que manda.

Aunque parezca que es neutra, a veces LinkedIn tiende a eso del postureo, pero en plan profesional. Es una gran herramienta de trabajo y networking, en eso estamos de acuerdo y ya lo dije en un post anterior, pero a veces hay mucho fantasma suelto y no porque no tengan foto de su perfil.

Si a Facebook le quitamos el carácter personal, le añadimos unas gotitas de lo que encontramos en los grupos de LinkedIn y todo lo mezclamos con color y contenido bonito, tenemos Google+. Esta red, por eso de su influencia para el posicionamiento de una web, está llena de generadores de contenidos. En este caso, lo que manda es la utilidad y la información: curiosidades y consejos, sobre todo para profesionales, que son los que se atreven a adentrarse en este terreno de Google.

Y por último, el paraíso de las quejas: Twitter, el muro de las lamentaciones. El mejor canal de atención al cliente y para mostrar la indignación. Copado por aquellos que adoran la conversación y quieren comunicarse directamente con empresas, personas y marcas o participar en la conversación del momento, sea del signo que sea.

Parece algo obvio y un simple ejercicio de observación sería suficiente para darse cuenta de estos sentimientos. Pero todavía hay marcas que están en las redes por estar y no saben moverse por ellas. Conocer estos sentimientos latentes, les puede dar pistas de qué contenido compartir y qué tono utilizar al hacerlo.

¿Y vosotros? ¿Qué otros sentimientos detectáis? 🙂

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LinkedIn y el valor de los contactos

Foto Freepik

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Si algo aprendí durante mi paréntesis profesional es que, sin duda, los contactos son muy importantes y el networking y las colaboraciones ayudan. El mejor escenario en este sentido es LinkedIn.

Muchos me dirán “eso ya lo sabía”. Pero todavía hay quien anda por ahí sin un perfil en esta red profesional, lo tiene poco cuidado o como que no le hace mucho caso. “Bastante tengo ya con el Facebook”, “sé que debería tenerlo, pero me da una pereza…”, “quita, quita que a mí eso no se me da muy bien”, son algunas de las respuestas que me encuentro.

Vale, pues a ver si este post ayuda a aparcar esa pereza y, poco a poco, dedicando solo 5 minutos al día, se puede llegar a tener un perfil de LinkedIn más o menos aceptable. Antes de empezar a abrirlo, unas preguntas: ¿quién soy?, ¿qué he hecho?, ¿qué quiero conseguir y aportar en esta red?. Estas cuestiones no son solo para revisión interior, sino que, si tienes libreta y boli a mano, aprovecha para responderlas por escrito, porque serán de gran ayuda.

Ahora coge tu currículum, mira si está actualizado y refleja tus funciones y logros. Si tienes, localiza material relacionado con tu trabajo, artículos, estudios que hayas hecho, vídeos y fotografías realizados por ti o en los que salgas. Nómbralas y guárdalas en una carpeta a mano en el escritorio del ordenador.

Y hablando de fotografía, busca una tuya, en la que sonrías, mires a la cámara y parezcas profesional y renómbrala con tu nombre y apellido. Olvídate de las fotos de la playa, las de las parrandas con amigos y las típicas del fotomatón.

– Los comienzos:

¿Lo tienes todo?. Es el momento de dar los primeros pasos en LinkedIn. Entra en la web y regístrate, si lo prefieres, puedes hacerlo conectándote con Facebook. Comienza con tus datos personales, tu descripción y la foto que has elegido. En la descripción pon el cargo que tienes o las palabras por las que te gustaría ser encontrado. No te olvides de poner la dirección de tu blog, si lo tienes, alguna conexión a tu redes sociales y un correo para contactarte.

Ahora vamos a la presentación, tu extracto, ¿te acuerdas de las preguntas del principio?. Es el momento de utilizarlas. Tómate tu tiempo. Una vez redactada, es el momento de tu experiencia laboral. Con tu currículum a mano, ofrece toda la información posible, centrándola en funciones, logros y habilidades. Completa tus conocimientos de idiomas, certificados, formación y destaca tus aptitudes y conocimientos.

– Aceptable:

Bueno ya tenemos el esqueleto, toca optimizar tu presencia. Añade el material multimedia que hayas encontrado, relacionándolo con tu experiencia. Cuando hayas terminado, vamos a configurar tu perfil.

Configuración LinkedIn

Localiza esta imagen, desde esta configuración podrás cambiar la visibilidad de tu perfil, tu foto, la información que compartes en tu perfil o editar tus datos.

Configurada tu privacidad, es el momento de empezar a crear tu red. Lo más fácil es que importes tus contactos de correo o, si lo prefieres, puedes meter los correos de tus contactos directamente en el buscador para encontrar a la persona que te interese.

Contactos LinkedIn

En LinkedIn podrás encontrar colegas de trabajo, antiguos compañeros de los centros en los que hayas indicado que te has formado o gente a la que podrías conocer (amigos de tus amigos) y que en LinkedIn son considerados contactos de segundo grado y que son los que interesan. Invítales a formar parte de tu red, de modo personalizado y educado, aunque como lo hagas a través de la aplicación móvil o para tablets, adios a estos puntos.

– Hacia la eminencia:

Ya te falta menos para conseguir un perfil atractivo. Mira en el apartado de intereses. Allí podrás encontrar grupos recomendados en función de tus sectores de experiencia o buscarlos por palabras clave en los que compartir contenido propio o que te parezca interesante, preguntar o simplemente observar, aunque, si participas, pueden ser un gran canal de networking. También puedes seguir a empresas, un punto a tener en cuenta si estás buscando trabajo, ya que muchas publican sus procesos de selección por esta red.

Intereses LinkedIn

El objetivo es conseguir que tu perfil llegue al 100%, para eso actualízalo, pide recomendaciones de tu trabajo y recomienda a la vez, haz que tus compañeros valoren tus habilidades, comparte, pregunta, investiga..., seguro que te trae alguna alegría. Para terminar, unas pistas sobre lo que se mira en un perfil:

  • Las recomendaciones que se tienen.
  • Lo completo que se tiene el perfil.
  • Si los grupos a los que se pertenece están relacionados con la profesión.
  • La fotografía.
  • Los intereses y habilidades fuera de la esfera laboral.
  • La actualización del perfil.
  • Su participación en la red.
  • Los enlaces compartidos
  • Su número de contactos.

Espero que te haya servido… 🙂

10 años y ¿lo que queda?

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Todavía con la resaca de la celebración de sus 10 años y con los vídeos del loock back de mis amigos por mi muro, quiero dedicar este post a una red que ha estado conmigo ya 6 años. Yo entré en ella para mantenerme en contacto con la gente que había conocido durante un curso de verano en Inglaterra y utilizarla para intercambiar nuestras fotos y experiencias.

Pero la inmediatez y la interacción que permitía me conquistó. Cada vez publicaba más y era casi mágico que esa gente te contestara al momento y que, a pesar de la distancia que nos separaba, era como si estuviésemos de nuevo juntos. Ya había antes probado otras redes. Espero que los de hi5 hayan anulado mi cuenta y bueno también utilicé Myspace, pero ninguna me atrajo tanto como la de Mark Zuckerberg. Además de ser divertida, era una gran ventana a mi pasado vital y a mi presente. Eso de abrirse una cuenta y descubrir a tus compañeros del colegio o instituto…,  por supuesto, estoy dentro del grupo de viejos alumnos de mi cole y, por mi trabajo, prácticamente vivo en Facebook.

Ahora llega al décimo aniversario, algo que otras redes no han podido celebrar y lo hace a lo grande, con más de mil millones de usuarios por todo el mundo y ocupando el puesto número uno en el ranking de popularidad de las redes sociales y, poco a poco, sigue creciendo.

Dicen que comienza a dar señales de agotamiento, que si los más jóvenes no la quieren porque no les gusta encontrarse a sus familiares mayores por su muro, que si hay mucha publicidad, que si lo del famoso edgerank está haciendo que las empresas acudan a otras redes para promocionar sus productos y servicios… Algunos, incluso, comienzan a ponerle fecha a su muerte, 2016, 2017, 2020… Es ley natural o, como dice un estudio de la Universidad de Princeton, comparando a la red con una enfermedad, su étapa vírica se está terminando y está cerca de erradicarse, concretamente en el 2017. Y claro, Facebook respondió

Pero Facebook tiene todavía muchos fans. Si algo llevamos en nuestro ADN los seres humanos es el gen del cotilleo y del narcisismo y el creador de esta red lo sabía. Facebook ha cambiado nuestro vocabulario, comportamiento, la manera de vivir los momentos. Reina en el Nasdaq y todos quieren ser como él. Google cogió algunas ideas de la red blanquiazul para su Google+ y recientemente nos hemos enterado que Twitter, en ese cambio de tendencia que busca, se está acercando a Facebook, una red que lleva al extremo lo de renovarse o morir y vuelve loco a más de uno.

En pocos días Barcelona acogerá el Mobile Word Congress y una de las intervenciones más esperadas es la de Zuckerber. El creador de Facebook, con apenas 30 años, ha revolucionado el mundo. Seguro que hablará de pasado, del presente de su red, de las novedades, como el lector de noticias Paper Facebook, pero, sobre todo, yo creo que se referirá al futuro, porque, llamadme optimista, pero creo que queda Facebook para rato… ¿no os parece?.

Google+, why not?

Googleplus

Había oído hablar de él, incluso me había acercado a conocerlo, pero no era de mi confianza, era un poco solitario y había otro más famoso que me llamaba la atención.

Pero, según empezaba a conocerlo mejor, descubrí que tenía algo… si Google es el que manda en el mundo online, ¿por qué no confiar en su hijo?. Lo primero que conocí de él me cautivó, llamadme interesada, pero eso de que fuera una gran herramienta para mejorar el posicionamiento de una web, me conquistó. Y es que un +1 es un gran regalo para una marca.

Como en la vida real, nos movemos entre círculos de confianza y Google+ nos permite compartir lo que queramos, como queramos, con quien queramos y cuando queramos y, si se tiene un espíritu inquieto y ganas de aprender, un paseo por sus comunidades nos puede hacer descubrir cosas y gente  interesantes.

Pero vamos a lo que nos interesa, sus posibilidades… Sí vale, parece que llegó tarde a la revolución social, pero el tiempo lo dirá. Lo primero y fundamental: es Google, la divinidad del 2.0 y está relacionado con el resto de servicios del dios del posicionamiento, lo que facilita obtener recomendaciones en las búsquedas o compartir vídeos de forma sencilla.

Mientras los “Me Gusta” de Facebook, en el ranking del edgerank (eso que mide la visibilidad de las publicaciones de una página de fans), se quedan un poco a la cola, lo que sería su equivalente en Google, representado por “+1”, tiene un efecto directo cuando se realizan campañas para posicionar una página web (de AdWords que suele decirse), haciendo que en los anuncios, aparezcan los +1 de la página de Google+, dicha página y la web, aumentando las posibilidades de hacer click (CTR en este mundillo) entre un 5% y un 10%. Al respecto, la gente de 40 de fiebre, tiene toda una guía de SEO en Google+ que merece ser tenida en cuenta.

Otra de sus ventajas, es que permite interactuar con nuestros seguidores, no solo con fotos, textos, enlaces o vídeos, sino también dirigimos también cara a cara a ellos, mediante una utilidad llamada Hangouts, algo así como el Skype, pero que permite una videoconferencia gratis hasta con 10 personas y la posibilidad de visualizar, mientras, documentos, presentaciones o vídeos de Youtube. Una forma para que una empresa se acerque más a sus futuros clientes, presentándoles, por ejemplo, un producto en primicia, realizando labores atención al cliente o simplemente para saludarles, que eso siempre gusta.

Además, lo de los círculos permite segmentar el público y así dar a cada uno lo que puede interesarle. Y hablando de intereses, podemos ampliar círculos participando en comunidades o crear las nuestras propias para hablar en torno a nuestros productos o servicios, pero sin que se note mucho y sin pasarse, que ya se sabe que a Google eso del spam como que no le va.

Visto brevemente lo que ofrece, es la hora de comenzar a descubrir cómo sacarle partido. Empezar es fácil. Tener una cuenta de Gmail, como consecuencia otra personal Google+ y, a partir de ésta, crear la página de empresa. Fundamental verificarla, ya que, además de acreditar nuestra identidad oficial, nos hará visibles en las búsquedas de Google y permitirá que nuestra página tenga una URL personalizada. A partir de ahí a crear contenido atractivo, compartir, interactuar y, no olvidar, medir.

Aplicaciones como All my plus o CircleCount lo ponen bastante fácil para controlar nuestra actividad en esta red. También están los informes sociales en Google Analytics, para mostrarnos los índices de conversiones o el impacto de las recomendaciones personalizadas en nuestra web y ver qué es lo que llama la atención a los visitantes procedentes de las redes sociales. Pero una función que destaco en este apartado son los Ecos, que permite ver quien comparte nuestras publicaciones, los comentarios que se han realizado y que ayuda a descubrir a nuestros usuarios más influyentes y que es lo que más llama la atención a nuestros usuarios.

Vaya pues parece que tiene potencial… ¿La usáis?