Peligro, tuitero cerca

tuitero

Uno de los protagonistas principal de la serie “Broadchurch” que comenzó a emitirse la pasada semana no fue ni Daniel Laterman ni el guapo detective Alec Hardy, interpretado por David Tennant. Quien destacó en los primeros episodios fue ¡Twitter! Sí amigos, la red social adquirió el papel de fuente y, como suele decirse, la lió parda al filtrar datos de una investigación policial con el consecuente cabreo monumental de los implicados.

Y es que ya escribí de ello en alguna ocasión: las redes sociales se están convirtiendo en nuevas fuentes de información, y cuando algo sale en Twitter (sobre todo en una cuenta fiable), volviendo a los dichos populares, va a misa y al ser posible se tuitea y retuitea para estar en la conversación del momento. Inmediatez vs confirmación.

Un ejemplo lo hemos tenido este verano con la muerte de Peret. Twitter daba por muerto al rey de la rumba catalana antes de tiempo, ya que los principales medios de comunicación del país, alertados por un teletipo de una importante agencia, tuiteaban la muerte del cantante. Luego, al ir a recoger los testimonios  y reacciones se encontraban con la sorpresa. ¿Cuál fue el problema? Los medios no daban enlace a sus webs con la noticia, simplemente tuiteaban un titular, ¿por qué no esperaron a la confirmación de la fuente?

A veces Twitter lo carga el diablo y una vez que un tuit se ha enviado… Lo importante es adelantarse y entrar en la conversación del momento o dar la exclusiva y, a veces, no se tienen en cuenta las posibles consecuencias, como se demuestra en la serie.

Pero no es la primera vez que la red del microblogging mata a la gente, de hecho se ha convertido en toda una experta y personajes como Jon Bon Jovi, David Beckham, Lady Gaga, Will Smith, Jim Carrey Morgan Freeman lo han sufridoY es que si algo permiten las redes sociales es esconderse en el anonimato y hay gente con mucho tiempo libre y mala leche, llámense ciberterroristas, trols o como queramos y claro si Twitter habla de ello será verdad ¿no?.

Antes de tuitear, contrastar y pensar. Sentido común al fin y al cabo, como todo en el mundo 2.0.

 

 

 

Famosos y redes sociales

Famosos y redes sociales

Está claro que las redes sociales han dado lugar a una nueva forma de trabajar en el periodismo,  sobre todo en el “rosa”. Se acabó el montar guardia y perseguir al famoso de turno para ver dónde va, qué hace y con quién. Con seguir sus perfiles sociales ya podemos tener esta información y algunos son auténticos exhibicionistas. Luego se molestan cuando los reporteros, en su necesidad de tener testimonios, quieren confirmar lo que han publicado en su Facebook o Twitter. Incluso, los medios “del corazón” destinan una sección a lo que los famosos han posteado en sus redes sociales.

Sin duda su red favorita es Instagram, con la que, además de dar respuesta a las preguntas ya mencionadas, pues comparten sus mejores momentos (algunos bastante íntimos) con sus fans (y de paso les dan un poquito de envidia). Vamos,  como haríamos el resto de mortales…

Pero también les gusta mucho Twitter y aprovechan su “influencia” para entrar en conversación y mostrar su opinión, por ejemplo ante conflictos actuales. Como muestra, está el movimiento de artistas que se posicionaron ante el conflicto de la Franja de Gaza.

Como resultado, muchos recibieron críticas e incluso amenazas, además de perder fans, que nunca se sabe de qué lado están los seguidores de uno. Entonces, ¿deberían entonces mantenerse al margen? O mejor, ¿contar con alguien que ponga remedio a esas crisis de reputación que puedan producir sus acciones online?. Muchos cuentan con ayuda profesional, al fin y al cabo son marcas, pero otros van por libre y así pasa.

Otras veces, lo hacen por una buena causa y son capaces de pillar una pulmonía y contagian a otros para que lo hagan, como demuestra el movimiento del ice bucket challenge.

Al igual que una empresa o marca, los famosos utilizan las redes sociales para hablar con sus fans y, de paso, obtener ese deseado feedback, que no siempre es bueno y tiene la marca de un troll (¿quién no se acuerda de Iker Casillas y su reacción ante un comentario referente a su hijo o los últimos episodios protagonizados por el matrimonio Bustamante-Echevarría?). ¿Qué habría pasado si una gran marca hubiese reaccionado así ante un comentario?

Cantaba Patti Smith que la gente tiene el poder, por lo menos opinando, y es el mejor indicador y si Twitter se vuelve contra uno… que se lo digan a todos esos políticos que lo han sufrido y han hecho mutis por el foro. Si un anónimo tiene que seguir una estrategia para cuidar su marca y avanzar en su carrera, alguien con miles de seguidores y que puede ser un ejemplo, quizá debería tener en cuenta este aspecto, que ya no todo vale y las redes mandan.

 

Definiendo la calidad

Calidad

 

La verdad es que, a veces,  ver la televisión no es tan malo, e incluso, te puede inspirar algún post para tu blog.

Mi inspiración fue un reportaje que hablaba de youtubers nacionales que, como suele decirse coloquialmente, se habían forrado por subir vídeos a YouTube.

Más que por el hecho en sí, lo que asombraba, como demostraron algunos de los tertulianos presentes, es que ese tipo de contenido generara tal número de visitas para que YouTube los tuviese presentes como soporte para su publicidad.

Cuando te metes en este mundo lo que más oyes es ” hay que crear contenido de calidad”, incluso Google con sus continuos cambios de animales algorítmicos va insistiendo más en esa calidad.

¿Pero qué es calidad en el mundo 2.0? ¿Bromas, monólogos, gente jugando a videojuegos? Bueno, en este caso, el contenido es útil, (no lo neguéis, seguro que más de uno ha buscado en YouTube cómo superar algún nivel del Candy Crush).

¿Son los gustos de la gente los indicadores de la calidad? Ya puedes estar horas y horas haciendo un vídeo o un post para tu blog, que las visitas serán mínimas. Pero muestra algo simple y provoca a tus seguidores, que el número de visitas subirá.

¿Entonces? ¿La calidad está en lo simple? ¿Sobreestimamos a nuestros fans? El debate está abierto ¿Qué es para vosotros la calidad?