Sin un plan y estrategia no se llega lejos

Estrategia

Las grandes guerras de la historia las han ganado los mejores estrategas. Está claro. Es importante hacer las cosas planificadas y con una estrategia definida y no, como coloquialmente se dice, al tun tun. No me imagino a Alejandro Magno, a Napoleón o a Guillermo El Conquistador diciendo a su ejército, “vamos a atacar por tal flanco a ver qué pasa”.

En el mundo del social media, no solo es importante, sino vital. De hecho cuando te estás formando en este sentido, si hay algo en lo que se insiste es en la planificación y todo lleva la palabra “plan” delante: plan de marketing online, plan de social media, plan de contenidos…

En este caso, se podría decir que el campo de batalla es el mercado; el objetivo a batir, la competencia; las armas, las herramientas que utilicemos; la munición, la pericia del departamento de Marketing y Comunicación; la victoria, llegar a la mente y al corazón de futuros clientes y lograr prescriptores de la marca.

Vamos, que tener marcada una ruta, evitará que se den pasos en falso. Hay que tener en claro, en primer lugar, qué se tiene y necesita y, por lo tanto, qué se quiere (objetivos y KPI’s).  Es importante ver dónde se está y escuchar al mercado para definir quiénes son o pueden llegar a ser clientes (estudio de mercado) y poder definir cómo se va a llegar a ellos (acciones). Establecidas las acciones, se eligen las herramientas que se van a usar (redes sociales o aplicaciones que pueden venir bien y, en función del presupuesto, si van a ser gratis o de pago). El siguiente paso será repartir las funciones y quién se encargará de gestionar esas herramientas y, por último, no hay que olvidar que hay que vigilar que la estrategia está teniendo resultados (medir ROI).

No son unos pasos sencillos y requieren tiempo. Quizá por eso, hay muchas empresas que pasan de “esta teoría” y prefieren “la práctica”, es decir, ni reflexión, ni estudio y a abrir perfiles sociales como locos porque la competencia los tiene, aunque no tenga ni la más remota idea de para qué los va a utilizar.

Antes de actuar, pensar y estudiar. Este proceso llevará tiempo y sus resultados serán a largo plazo, ya que en el mundo 2.0 los resultados no son inmediatos y es cuestión de mucho trabajo, pero seguro que son buenos.

Para terminar, como ejemplo me gustaría poner a un joven chef madrileño, cuyo restaurante ha ascendido recientemente al Olimpo de las tres estrellas Michelin durante su intervención en un programa de televisión. “Teníamos claro qué queríamos hacer y qué no”, aseguraba y, como resultado,: prestigio internacional y un restaurante con lista de espera. “El éxito tiene que ser la consecuencia y no el fin”, indicaba. Pues eso…

Tu equipo, tu mayor activo

personas

El mayor activo de una empresa, sobre todo en una pyme, es su equipo humano, las personas que trabajan por sacarla adelante y para que la compañía cumpla sus objetivos.

Desgraciadamente, algunos empresarios (afortunadamente ya menos) no lo piensan así y se centran en cuidar otros activos más allá de los humanos. Es el caso de aquellos que marean a los clientes con robots a la hora de “atenderles” o lo hacen de forma impersonal y en las redes sociales se dedican a decir “somos los mejores” pero no el porqué.

Quien escribe estas líneas se está preparando para entrar dentro de la comunidad #cmua (de momento estoy en periodo de formación). Para quien no sepa de que se trata,  le diré que es un programa formativo  en materia de redes sociales y marketing digital a cargo de expertos en el tema y que está bajo el paraguas de la Universidad de Alicante.

Digo esto porque si nos insisten en algo, es que detrás de las acciones que realice una empresa, especialmente en la gestión de redes sociales, se tiene que ver que hay personas que intentan ganarse el corazoncito de otras personas ofreciéndolas un contenido de calidad y útil, además de toda la atención posible.

Hay empresas que esta parte la tienen superada y presumen de slogans como “lo importante son las personas”. ¿Siempre o solo a la hora de vender?. Bueno pues a demostrarlo, qué tal dar a conocer a tu equipo y a sentirse orgulloso de él.

En estas fechas son frecuentes las experiencias de lipdub (ya sabéis esos playbacks en plano secuencia) con la plantilla cantando villancicos o calendarios con fotos de la misma. Acciones que además de llevar un coste menor a las tradicionales felicitaciones, seguro que traen muchos fans y, lo mejor, afianza clientes. Pero ese orgullo de equipo es bueno que se mantenga a lo largo de año.

Dicen que no hay nada más bonito para una persona que llamarla por su nombre y ya, si se acuerdan de felicitarla el día de su cumpleaños, la felicidad es mayor. ¿Por qué no sumar a los fans a la celebración de este día especial?. No digo hacerle una foto al cumpleañero o cumpleañera y plantarla en el Facebook, que detrás hay temas de cesión de derechos de imagen y a muchas personas eso de las fotos como que no les va, pero una mención…

Muchos jefes desconocen el talento que tienen trabajando para ellos. Sería buena idea darlo a conocer. A lo mejor en administración hay un bloguero con gran influencia o un runner con varios premios, es cuestión de descubrirlo y mostrarlo a quienes creen que somos interesantes.

Pero no todo es trabajar dentro de una empresa, jornadas especiales o sesiones formativas internas también deben figurar en esa lista de acciones para humanizar a una empresa que, además servirán para diferenciarse de la competencia y dar un valor añadido a una marca o empresa.

El objetivo es llegar más allá del “me gusta” y la mejor estrategia es hacer ver que detrás de esa marca lo que hay, además de un buen trabajo, son personas. ¿No os parece?.