Haciendo balance del año

Estadísticas

Como cantaba Mecano, con la llegada del fin del año es momento de balances, de ver lo bueno y lo malo y, sobre todo, de revisar lo que ha funcionado y no. Vamos de algo que nos gusta mucho en el mundo 2.0 y que debería hacerse más a menudo: medir.

Así que, después de poco más de un año de Social y Media, me he decidido unirme a esa línea de “los 10 post que mejor han funcionado en mi blog” y evaluar lo que más ha gustado de este humilde rincón. Aunque, para mi sorpresa WordPress ya me lo ha dado hecho en un vistoso informe….

Tras un primer vistazo, dos palabras: bendito SEO. Y es que el contenido que mejor ha funcionado ha sido aquel que ha seguido las directrices de la search engine optimization y que tiene algún nombre famoso en el titular.
Según esto, para el próximo año tengo que escribir más sobre eventos, casos de éxito y comparativas, que es lo que más ha atraído. No sé, quizá pruebe eso de “los 10 consejos…” o “cómo hacer para…”, pero el objetivo de este rincón es generar debate y mostrar cómo funciona esto del 2.0 y seguir reflexionando en torno a él.
Muchas gracias a todos aquellos que os habéis pasado durante este año por aquí.
¡Feliz 2015! y que sea un año cargado de nuevos temas para seguir reflexionando y aprendiendo. 🙂

El storytelling, ese objeto de deseo

storytelling

A todos nos gustaba de pequeños irnos a la cama con un bonito cuento. Si es que ya lo cantaban Celtas Cortosno hay nada que nos guste más que las historias, más si están bien contadas y son creíbles.

Digo esto porque otro de los conceptos que se maneja en este mundo del social media a menudo, además del de engagement, es el de storytelling, que, todo sea dicho, está bastante relacionado con el primero.

El arte de contar historias. ¿Y por qué es tan importante y todo el mundo habla de esta palabra? Para empezar, como ya mencionaba en un post anterior, los usuarios ahora tienen el poder y tienen un corazoncito que hay que alcanzar. El usuario 2.0 no quiere que las marcas le atosiguen con datos sobre lo altas y guapas que son. Ya hay mucha información por San Google y, si quiere algo concreto, irá a la web de la empresa en cuestión a buscarlo. Quiere que la marca le demuestre por qué merece la pena seguirla, que sea parte de su vida, que le de experiencias e historias con las que pueda sentirse identificado, que le hable…

Por eso, las empresas se han apuntado a eso de contar historias para convencer a los futuros clientes, aunque a veces este tú a tú va demasiado lejos, como bien escribe mi colega Juan Hernández Quintero.

La verdad es que esto de contar historias no es algo nuevo que se deba a la fiebre del contenido y estrategias de marketing on line, sino que los story tellers llevan realizando su actividad desde hace mucho tiempo, y no me refiero a lo que hacían los hermanos Grimm.

Revisemos los elementos que se pueden encontrar en cualquier historia:

  • Los personajes, entre los que no puede faltar el héroe o la heroína (quién).
  • El escenario o escenarios en el que se desarrolla esa historia (dónde).
  • El momento en el que se desarrolla esa historia (cuándo).
  • El argumento en sí (qué).
  • Los cambios que se originan en la vida de los personajes (cómo).

¿Familiar no? De hecho en primero de carrera de periodismo dar respuesta a estas preguntas es prácticamente lo primero que aprendes. El periodismo está lleno de historias, y si vamos a la sección de sucesos, podemos encontrar, sobre todo antiguamente, crónicas dignas de ser argumento para novelas de Agatha Cristie.

Hay quien da trucos y consejos para mejorar el storytelling. Pero el arte de contar historias es eso un arte y, mientras salen teorías y fórmulas en torno a él, solo hay que tener claro una cosa: la gente puede olvidar tu nombre o quién eres, pero nunca olvidará cómo le hiciste sentir

Y para muestra…

Aquí no estamos para hablar de tu libro…

Contenido

…bueno sí, pero que no se note mucho. Cuando se está realizando un plan de contenidos, a la pregunta ¿sobre qué se va a hablar? La respuesta preferida es: sobre mí, mi empresa y mis productos y servicios. 

Sí vale, uno de los objetivos de las redes sociales es la promoción y darse a conocer ante futuros clientes. Pero una cosa es eso, y otra es convertirse en un spamer y perder fans y ganarse unfollows por cansino.

Antes de nada, es bueno estudiar cada red,  ver qué particulares tiene cada una y cómo podemos usarlas. Quizá una de las que más posibilidades tiene es Facebook. Parece fácil eso de abrirse un perfil y comenzar a publicar sobre lo guapos, altos y listos que somos. Pero hacerse fans, más allá de los friends and family exige mucho esfuerzo (en ocasiones económico) y un cuidado plan de contenidos que vaya más allá del “mí”, “me”, “conmigo”.

Las redes sociales no están solo para darnos a conocer, a través de ellas podemos escuchar, establecer relaciones, atender a nuestros clientes, fidelizarlos… Y luego ya si eso, para hablar de nosotros y nuestros productos,  pero de forma atractiva, creativa y en cristiano, esto es de forma que nos pueda entender cualquiera y no solo profesionales de un sector especializado, que nunca se sabe dónde puede haber un cliente.

A continuación te dejo 10 reglas de oro que pueden ser de tu utilidad:

1- La máxima que gobierna el mundo social media es el contenido es el rey:

Haz lo posible por compartir un contenido de calidad e interesante para tus fans y followers. Cuando vayas a publicar algo en tu Facebook, Twitter, blog o demás redes pregúntate si es de interés para quienes te sigan. Y recuerda una imagen vale más que mil palabras y engancha más…

2- Lo breve si bueno, dos veces bueno:

No te pases escribiendo en tus publicaciones. Twitter ya se encarga de ponerte el límite y en Facebook más de de 250 caracteres, como el contenido no interese, no son recomendables. Para hacer disertaciones ya está el blog.

3- Da un respiro, no te pases programando:

Si le has cogido el gusto a la programación de tus post y tuits, hazlo con intervalos entre ellos y no acapares el TL o muro de los fans. Los usuarios tienen el poder y dejar de seguir una marca y sus publicaciones es muy fácil.

4- No te enfades si a la gente no le gusta tu contenido:

No olvides que las redes sociales son también para poder establecer relaciones “comerciales” y atender a tus clientes y no para recibir elogios sobre lo que publicas, algo que, de primeras, no es fácil.

5- Las estadísticas son tus amigas:

Al hilo de la regla anterior, monitoriza tu actividad y aprende a interpretar las estadísticas de tu presencia en redes sociales, serán de gran ayuda para mejorar tu actividad.

6- No te repitas:

Si vas a compartir un mismo contenido por diversos canales, recuerda la particularidad de cada una y adapta tu texto, no escribas lo mismo para todas. Un poquito de esfuerzo…

7- No abuses de tus fans y followers y no los utilices con fines publicitarios:

Eso de etiquetar a tus fans en tu último flyer no está bien, lo mismo pasa con asociar menciones en Twitter a tus productos o servicios. Respeta su privacidad y seguiréis siendo amigos.

8- No publiques a lo loco:

Piensa y escribe todo lo que vayas a publicar y si lo haces con mucha anterioridad y de forma planificada, mejor.

9- Déjate llevar por el sentido común:

Deja que el sentido común gobierne tu presencia online, tanto en lo que publica,s como en tu relación con los usuarios.

10. Y sobre todo…

No hagas con quienes te siguen lo que no quisieras que hicieran contigo.