¿Marca personal para todos?

Foto: Freepik.com

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Últimamente, uno de los TT en el mundo de los blogs es el tema de la marca personal. Para quienes no conozcan que es esto, vendría a ser como la huella que dejas en aquellos que te rodean (familiares, amigos, compañeros de trabajo…) y podríamos incluir también tu rastro digital, aunque esto esté más relacionado con la reputación online.

Los foros en los que se habla de este concepto son aquellos que tienen que ver con el mundo del emprendimiento y, sobre todo, con esto del social media, ya que en él se encuentra mucho profesional que trabaja por cuenta propia, una de las tendencias mayoritarias actualmente.

Aunque parezca que la marca es algo innato a nosotros, es resultado de un proceso denominado branding y requiere tiempo y trabajo, siempre y cuando quieras que sea buena, tú ser memorable y, sobre todo, que cuando alguien te busque, aparezcas en las dos primeras páginas de registro de Google de forma aceptable. Normalmente este término se asocia al ámbito profesional, porque, en la mayoría de los casos, la marca personal privada no tiene que ver con la profesional.

¿Pero este proceso es para todos o solo para un perfil? La teoría es que es algo conveniente para cualquiera, sobre todo cuando se está sin clientes, es decir, buscando trabajo, pero la práctica dice que solo unos pocos se preocupan de tener una marca personal limpia y profesional. Aquí me quiero detener en el II Informe sobre redes sociales y mercado de trabajo en España que publicó Adecco hace unas semanas.

Según este documento, la huella digital-reputación online es muy importante. Y es que el 70% de los profesionales de Recursos Humanos consulta los perfiles de Facebook y Linkedin de los candidatos para obtener información sobre su reputación online y el 57% de las empresas han utilizado las redes sociales para contratar.

“Los portales de empleo aúnan currículum planos, el talento del candidato está en las redes sociales”, destacaba en la presentación del informe Encarna Maroño, Directora de Servicio y Calidad de Adecco. Talento, creatividad y, si no se remedia o vigila, situaciones que pueden arruinar la vida del personal.

Ante tales datos, cuidar nuestra marca personal se hace más necesario que nunca, se esté trabajando en el sector que sea, aunque haya quien ni se lo plantee. Además del trabajo offline que hay que hacer (obtener recomendaciones de compañeros, planificar una estrategia personal, asistencia a eventos, formación…), no hay que descuidar nuestro mundo online, no solo posicionándonos profesionalmente en redes sociales, blogs o webs, sino vigilando a quienes nos rodean y gestionando nuestras opciones de privacidad de los sitios en los que estemos presentes para evitar disgustos.

Pero eso sí, nunca te olvides de tres claves: honestidad, sinceridad y autenticidad.

¿No te parece?

LinkedIn y el valor de los contactos

Foto Freepik

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Si algo aprendí durante mi paréntesis profesional es que, sin duda, los contactos son muy importantes y el networking y las colaboraciones ayudan. El mejor escenario en este sentido es LinkedIn.

Muchos me dirán “eso ya lo sabía”. Pero todavía hay quien anda por ahí sin un perfil en esta red profesional, lo tiene poco cuidado o como que no le hace mucho caso. “Bastante tengo ya con el Facebook”, “sé que debería tenerlo, pero me da una pereza…”, “quita, quita que a mí eso no se me da muy bien”, son algunas de las respuestas que me encuentro.

Vale, pues a ver si este post ayuda a aparcar esa pereza y, poco a poco, dedicando solo 5 minutos al día, se puede llegar a tener un perfil de LinkedIn más o menos aceptable. Antes de empezar a abrirlo, unas preguntas: ¿quién soy?, ¿qué he hecho?, ¿qué quiero conseguir y aportar en esta red?. Estas cuestiones no son solo para revisión interior, sino que, si tienes libreta y boli a mano, aprovecha para responderlas por escrito, porque serán de gran ayuda.

Ahora coge tu currículum, mira si está actualizado y refleja tus funciones y logros. Si tienes, localiza material relacionado con tu trabajo, artículos, estudios que hayas hecho, vídeos y fotografías realizados por ti o en los que salgas. Nómbralas y guárdalas en una carpeta a mano en el escritorio del ordenador.

Y hablando de fotografía, busca una tuya, en la que sonrías, mires a la cámara y parezcas profesional y renómbrala con tu nombre y apellido. Olvídate de las fotos de la playa, las de las parrandas con amigos y las típicas del fotomatón.

– Los comienzos:

¿Lo tienes todo?. Es el momento de dar los primeros pasos en LinkedIn. Entra en la web y regístrate, si lo prefieres, puedes hacerlo conectándote con Facebook. Comienza con tus datos personales, tu descripción y la foto que has elegido. En la descripción pon el cargo que tienes o las palabras por las que te gustaría ser encontrado. No te olvides de poner la dirección de tu blog, si lo tienes, alguna conexión a tu redes sociales y un correo para contactarte.

Ahora vamos a la presentación, tu extracto, ¿te acuerdas de las preguntas del principio?. Es el momento de utilizarlas. Tómate tu tiempo. Una vez redactada, es el momento de tu experiencia laboral. Con tu currículum a mano, ofrece toda la información posible, centrándola en funciones, logros y habilidades. Completa tus conocimientos de idiomas, certificados, formación y destaca tus aptitudes y conocimientos.

– Aceptable:

Bueno ya tenemos el esqueleto, toca optimizar tu presencia. Añade el material multimedia que hayas encontrado, relacionándolo con tu experiencia. Cuando hayas terminado, vamos a configurar tu perfil.

Configuración LinkedIn

Localiza esta imagen, desde esta configuración podrás cambiar la visibilidad de tu perfil, tu foto, la información que compartes en tu perfil o editar tus datos.

Configurada tu privacidad, es el momento de empezar a crear tu red. Lo más fácil es que importes tus contactos de correo o, si lo prefieres, puedes meter los correos de tus contactos directamente en el buscador para encontrar a la persona que te interese.

Contactos LinkedIn

En LinkedIn podrás encontrar colegas de trabajo, antiguos compañeros de los centros en los que hayas indicado que te has formado o gente a la que podrías conocer (amigos de tus amigos) y que en LinkedIn son considerados contactos de segundo grado y que son los que interesan. Invítales a formar parte de tu red, de modo personalizado y educado, aunque como lo hagas a través de la aplicación móvil o para tablets, adios a estos puntos.

– Hacia la eminencia:

Ya te falta menos para conseguir un perfil atractivo. Mira en el apartado de intereses. Allí podrás encontrar grupos recomendados en función de tus sectores de experiencia o buscarlos por palabras clave en los que compartir contenido propio o que te parezca interesante, preguntar o simplemente observar, aunque, si participas, pueden ser un gran canal de networking. También puedes seguir a empresas, un punto a tener en cuenta si estás buscando trabajo, ya que muchas publican sus procesos de selección por esta red.

Intereses LinkedIn

El objetivo es conseguir que tu perfil llegue al 100%, para eso actualízalo, pide recomendaciones de tu trabajo y recomienda a la vez, haz que tus compañeros valoren tus habilidades, comparte, pregunta, investiga..., seguro que te trae alguna alegría. Para terminar, unas pistas sobre lo que se mira en un perfil:

  • Las recomendaciones que se tienen.
  • Lo completo que se tiene el perfil.
  • Si los grupos a los que se pertenece están relacionados con la profesión.
  • La fotografía.
  • Los intereses y habilidades fuera de la esfera laboral.
  • La actualización del perfil.
  • Su participación en la red.
  • Los enlaces compartidos
  • Su número de contactos.

Espero que te haya servido… 🙂