Aquí no estamos para hablar de tu libro…

Contenido

…bueno sí, pero que no se note mucho. Cuando se está realizando un plan de contenidos, a la pregunta ¿sobre qué se va a hablar? La respuesta preferida es: sobre mí, mi empresa y mis productos y servicios. 

Sí vale, uno de los objetivos de las redes sociales es la promoción y darse a conocer ante futuros clientes. Pero una cosa es eso, y otra es convertirse en un spamer y perder fans y ganarse unfollows por cansino.

Antes de nada, es bueno estudiar cada red,  ver qué particulares tiene cada una y cómo podemos usarlas. Quizá una de las que más posibilidades tiene es Facebook. Parece fácil eso de abrirse un perfil y comenzar a publicar sobre lo guapos, altos y listos que somos. Pero hacerse fans, más allá de los friends and family exige mucho esfuerzo (en ocasiones económico) y un cuidado plan de contenidos que vaya más allá del “mí”, “me”, “conmigo”.

Las redes sociales no están solo para darnos a conocer, a través de ellas podemos escuchar, establecer relaciones, atender a nuestros clientes, fidelizarlos… Y luego ya si eso, para hablar de nosotros y nuestros productos,  pero de forma atractiva, creativa y en cristiano, esto es de forma que nos pueda entender cualquiera y no solo profesionales de un sector especializado, que nunca se sabe dónde puede haber un cliente.

A continuación te dejo 10 reglas de oro que pueden ser de tu utilidad:

1- La máxima que gobierna el mundo social media es el contenido es el rey:

Haz lo posible por compartir un contenido de calidad e interesante para tus fans y followers. Cuando vayas a publicar algo en tu Facebook, Twitter, blog o demás redes pregúntate si es de interés para quienes te sigan. Y recuerda una imagen vale más que mil palabras y engancha más…

2- Lo breve si bueno, dos veces bueno:

No te pases escribiendo en tus publicaciones. Twitter ya se encarga de ponerte el límite y en Facebook más de de 250 caracteres, como el contenido no interese, no son recomendables. Para hacer disertaciones ya está el blog.

3- Da un respiro, no te pases programando:

Si le has cogido el gusto a la programación de tus post y tuits, hazlo con intervalos entre ellos y no acapares el TL o muro de los fans. Los usuarios tienen el poder y dejar de seguir una marca y sus publicaciones es muy fácil.

4- No te enfades si a la gente no le gusta tu contenido:

No olvides que las redes sociales son también para poder establecer relaciones “comerciales” y atender a tus clientes y no para recibir elogios sobre lo que publicas, algo que, de primeras, no es fácil.

5- Las estadísticas son tus amigas:

Al hilo de la regla anterior, monitoriza tu actividad y aprende a interpretar las estadísticas de tu presencia en redes sociales, serán de gran ayuda para mejorar tu actividad.

6- No te repitas:

Si vas a compartir un mismo contenido por diversos canales, recuerda la particularidad de cada una y adapta tu texto, no escribas lo mismo para todas. Un poquito de esfuerzo…

7- No abuses de tus fans y followers y no los utilices con fines publicitarios:

Eso de etiquetar a tus fans en tu último flyer no está bien, lo mismo pasa con asociar menciones en Twitter a tus productos o servicios. Respeta su privacidad y seguiréis siendo amigos.

8- No publiques a lo loco:

Piensa y escribe todo lo que vayas a publicar y si lo haces con mucha anterioridad y de forma planificada, mejor.

9- Déjate llevar por el sentido común:

Deja que el sentido común gobierne tu presencia online, tanto en lo que publica,s como en tu relación con los usuarios.

10. Y sobre todo…

No hagas con quienes te siguen lo que no quisieras que hicieran contigo.