Definiendo la calidad

Calidad

 

La verdad es que, a veces,  ver la televisión no es tan malo, e incluso, te puede inspirar algún post para tu blog.

Mi inspiración fue un reportaje que hablaba de youtubers nacionales que, como suele decirse coloquialmente, se habían forrado por subir vídeos a YouTube.

Más que por el hecho en sí, lo que asombraba, como demostraron algunos de los tertulianos presentes, es que ese tipo de contenido generara tal número de visitas para que YouTube los tuviese presentes como soporte para su publicidad.

Cuando te metes en este mundo lo que más oyes es ” hay que crear contenido de calidad”, incluso Google con sus continuos cambios de animales algorítmicos va insistiendo más en esa calidad.

¿Pero qué es calidad en el mundo 2.0? ¿Bromas, monólogos, gente jugando a videojuegos? Bueno, en este caso, el contenido es útil, (no lo neguéis, seguro que más de uno ha buscado en YouTube cómo superar algún nivel del Candy Crush).

¿Son los gustos de la gente los indicadores de la calidad? Ya puedes estar horas y horas haciendo un vídeo o un post para tu blog, que las visitas serán mínimas. Pero muestra algo simple y provoca a tus seguidores, que el número de visitas subirá.

¿Entonces? ¿La calidad está en lo simple? ¿Sobreestimamos a nuestros fans? El debate está abierto ¿Qué es para vosotros la calidad?

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El sentimiento en las redes

Foto: freewebselements.com

Foto: freewebselements.com

Ya escribí en una ocasión que las marcas, para ganarse el corazoncito de sus fans y seguidores, tenían que apostar por las experiencias y las emociones, más que por soltar información pura y dura, que ya se puede encontrar bastante por la red.

Entonces, encontré un curioso estudio que decía que la emoción que más se encontraba por las redes sociales, sobre todo en el campo del microblogging, era la ira. En línea muy distinta, me llamó la atención otro artículo.  Un post del Facebook Data Science aseguraba que se podía saber cuando dos personas, con perfil en Facebook, iban a empezar a salir en función del intercambio de likes y shares que hacían. Flirtear en la red. Amor en función de likes, un poco banal la verdad. Por cierto, al respecto recomiendo este corto que emitió hace unos día el programa ‘Alaska y Coronas’ sobre una red en la que los likes son muy importantes, sobre todo para la autoestima de la persona: Instagram.

Curioso mundo el de las redes y los distintos sentimientos que se respiran en las más conocidas. Comencemos por Facebook. Si podíamos saber que el amor está en el aire, según el estudio anterior y confirmarlo luego en la situación de estado (aunque, curioso, hay quien la oculta, sobre todo entre el género masculino), la red de Mark Zuckerberg es el templo de la felicidad, de los grandes momentos, de las sonrisas…, aunque cuando necesitamos algún abrazo virtual, el sentimiento pasa a tristeza  Pero bueno, es una red social y está para difundir, así que en ella también se pueden encontrar denuncias, temas de actualidad e información útil, porque lo que más se hace en Facebook es compartir, aunque no todo sea de color rosa. Pero, básicamente, el caralibro es el reino de la felicidad y el postureo.

Y hablando de postureo, la red que manda en este terreno es Instagram: selfies, gatos y preciosos momentos con un único fin: dar envidia a tus contactos y demostrar tus dotes con la fotografía. Aunque para dar envidia ya están Foursquare y Yelp que te permiten compartir el lugar en el que te lo estás pasando de cine en el momento real.

Siguiendo con el tema de las imágenes, encontramos Pinterest, la red de la belleza, en la que los pines repineados, se mezclan con algunos de nuestra cosecha con una máxima: que son bonitos y originales. Creatividad, eso es lo que manda.

Aunque parezca que es neutra, a veces LinkedIn tiende a eso del postureo, pero en plan profesional. Es una gran herramienta de trabajo y networking, en eso estamos de acuerdo y ya lo dije en un post anterior, pero a veces hay mucho fantasma suelto y no porque no tengan foto de su perfil.

Si a Facebook le quitamos el carácter personal, le añadimos unas gotitas de lo que encontramos en los grupos de LinkedIn y todo lo mezclamos con color y contenido bonito, tenemos Google+. Esta red, por eso de su influencia para el posicionamiento de una web, está llena de generadores de contenidos. En este caso, lo que manda es la utilidad y la información: curiosidades y consejos, sobre todo para profesionales, que son los que se atreven a adentrarse en este terreno de Google.

Y por último, el paraíso de las quejas: Twitter, el muro de las lamentaciones. El mejor canal de atención al cliente y para mostrar la indignación. Copado por aquellos que adoran la conversación y quieren comunicarse directamente con empresas, personas y marcas o participar en la conversación del momento, sea del signo que sea.

Parece algo obvio y un simple ejercicio de observación sería suficiente para darse cuenta de estos sentimientos. Pero todavía hay marcas que están en las redes por estar y no saben moverse por ellas. Conocer estos sentimientos latentes, les puede dar pistas de qué contenido compartir y qué tono utilizar al hacerlo.

¿Y vosotros? ¿Qué otros sentimientos detectáis? 🙂

Google+, why not?

Googleplus

Había oído hablar de él, incluso me había acercado a conocerlo, pero no era de mi confianza, era un poco solitario y había otro más famoso que me llamaba la atención.

Pero, según empezaba a conocerlo mejor, descubrí que tenía algo… si Google es el que manda en el mundo online, ¿por qué no confiar en su hijo?. Lo primero que conocí de él me cautivó, llamadme interesada, pero eso de que fuera una gran herramienta para mejorar el posicionamiento de una web, me conquistó. Y es que un +1 es un gran regalo para una marca.

Como en la vida real, nos movemos entre círculos de confianza y Google+ nos permite compartir lo que queramos, como queramos, con quien queramos y cuando queramos y, si se tiene un espíritu inquieto y ganas de aprender, un paseo por sus comunidades nos puede hacer descubrir cosas y gente  interesantes.

Pero vamos a lo que nos interesa, sus posibilidades… Sí vale, parece que llegó tarde a la revolución social, pero el tiempo lo dirá. Lo primero y fundamental: es Google, la divinidad del 2.0 y está relacionado con el resto de servicios del dios del posicionamiento, lo que facilita obtener recomendaciones en las búsquedas o compartir vídeos de forma sencilla.

Mientras los “Me Gusta” de Facebook, en el ranking del edgerank (eso que mide la visibilidad de las publicaciones de una página de fans), se quedan un poco a la cola, lo que sería su equivalente en Google, representado por “+1”, tiene un efecto directo cuando se realizan campañas para posicionar una página web (de AdWords que suele decirse), haciendo que en los anuncios, aparezcan los +1 de la página de Google+, dicha página y la web, aumentando las posibilidades de hacer click (CTR en este mundillo) entre un 5% y un 10%. Al respecto, la gente de 40 de fiebre, tiene toda una guía de SEO en Google+ que merece ser tenida en cuenta.

Otra de sus ventajas, es que permite interactuar con nuestros seguidores, no solo con fotos, textos, enlaces o vídeos, sino también dirigimos también cara a cara a ellos, mediante una utilidad llamada Hangouts, algo así como el Skype, pero que permite una videoconferencia gratis hasta con 10 personas y la posibilidad de visualizar, mientras, documentos, presentaciones o vídeos de Youtube. Una forma para que una empresa se acerque más a sus futuros clientes, presentándoles, por ejemplo, un producto en primicia, realizando labores atención al cliente o simplemente para saludarles, que eso siempre gusta.

Además, lo de los círculos permite segmentar el público y así dar a cada uno lo que puede interesarle. Y hablando de intereses, podemos ampliar círculos participando en comunidades o crear las nuestras propias para hablar en torno a nuestros productos o servicios, pero sin que se note mucho y sin pasarse, que ya se sabe que a Google eso del spam como que no le va.

Visto brevemente lo que ofrece, es la hora de comenzar a descubrir cómo sacarle partido. Empezar es fácil. Tener una cuenta de Gmail, como consecuencia otra personal Google+ y, a partir de ésta, crear la página de empresa. Fundamental verificarla, ya que, además de acreditar nuestra identidad oficial, nos hará visibles en las búsquedas de Google y permitirá que nuestra página tenga una URL personalizada. A partir de ahí a crear contenido atractivo, compartir, interactuar y, no olvidar, medir.

Aplicaciones como All my plus o CircleCount lo ponen bastante fácil para controlar nuestra actividad en esta red. También están los informes sociales en Google Analytics, para mostrarnos los índices de conversiones o el impacto de las recomendaciones personalizadas en nuestra web y ver qué es lo que llama la atención a los visitantes procedentes de las redes sociales. Pero una función que destaco en este apartado son los Ecos, que permite ver quien comparte nuestras publicaciones, los comentarios que se han realizado y que ayuda a descubrir a nuestros usuarios más influyentes y que es lo que más llama la atención a nuestros usuarios.

Vaya pues parece que tiene potencial… ¿La usáis?

Contenido, compartir y centrarse en el público: #SMMDay

#SMMDay

En un mundo tan cambiante como es el 2.0, siempre hay que estar formándose, leyendo y escuchando los consejos de expertos, y el evento que tuvo lugar ayer en el espacio Bertelsmann de Madrid reunía a bastantes bajo la etiqueta #SMMDay. Las claves: contenido, compartir y sorprender a nuestro público y no atosigarle con lo buenos, altos y guapos que somos.

– Compartir contenido mola:

El primer valiente en abrir la sesión de conferencias fue Alex Dolara (@aledoo). Digo valiente, porque el acto contó en sus primeros momentos con la banda sonora de los pitos, gritos y bocinas de los trabajadores de la editorial dueña del recinto que protestaban ante su política de despidos. Dolara haciendo frente a tal situación y a los inconvenientes técnicos, intentó hablar a los asistentes de Karmacracy.com invitándoles a caramelos y a probar las posibilidades de esta plataforma para compartir y viralizar contenido. Karmacracy se presenta como una especie de Bitly a la española, concretamente de Bilbao, que, además de permitir acortar urls y distribuir contenido, premia por ello, mediante un sistema de insignias llamadas nuts o compartiendo contenido patrocinado.

-SEO y Social Media, un matrimonio condenado a entenderse:

Javier Gosende (@javiergosende), especialista en posicionamiento web, recogió el testigo y, disfrutando de menos ruido ambiente, habló de SEO y Social Media, un matrimonio de conveniencia que tiene que llevarse bien. Parece que las redes sociales ayudan al posicionamiento web, sobre todo Google+ que, según Gosende “ha dejado de ser un pueblo fantasma a ser considerado para el posicionamiento en buscadores”. Y no solo esta red, sino también otros productos de los de Mountain View, como Youtube, segundo buscador más popular.

Como se suele decir, el contenido es el rey, pero siempre y cuando consiga enlaces de calidad. Lo primero que hay que hacer es ver qué contenido tenemos,  cómo funciona y qué es lo que está triunfando. Para ello, algunas herramientas que hay que apuntar: Topsy, Ahrefs, Wildfire, Bitly, Buffer, Karmacracy o las propias estadísticas de nuestra página de Facebook.

Pero no basta con observar, también hay que crear y compartir. Entre los consejos que Gosende apuntó:

  • CrowdSourcing: invitando a nuestros fans y seguidores a crear contenido de calidad para nosotros, por ejemplo a través de un concurso en Facebook.
  • Insertando botones de compartir nuestro blog, sin abusar y conectados a la redes más usadas.
  • GuestBlogging: invitando a escribir en nuestro blog y siendo invitados a otros.
  • Entrevistas a blogueros: el entrevistado seguro que la enlazará en su blog o mencionará en sus redes.
  • Compartiendo contenido en foros especializados.
  • Empleando agregadores de contenido.

Además de permitirnos difundir contenidos, las redes sociales son un gran aliado para mantener las críticas a raya, al crear en los buscadores un colchón de páginas con contenidos que mejoren nuestra reputación online. Este sentido las recomendaciones fueron:

  • Crear perfiles actualizados en Facebook,Twitter y Google + y una página de empresa en LinkedIn
  • Abrir un canal de Youtube.
  • No olvidarse de redes menos conocidas pero importantes como about.me, Ivoox o tumblr.
  • Recordar la existencia de redes verticales y foros.

-La difícil relación entre los buscadores y las redes sociales:

Después de esta interesante reflexión sobre SEO y Social Media, María Redondo (@mariaredondo), quien se definió como todoterreno del Social Media, continuó en la misma línea. Partiendo de la historia de un niño superdotado que nació en 1998, de sobra conocido, al que sus creadores educaron en las matemáticas y la ingeniería y que en los últimos años se ha visto desbordado por la cantidad de información que almacena, nos presenta a Google. Un niño al que sus creadores decidieron hacerlo más social. Pues como Redondo aseguró, “los usuarios no creemos a las marcas y nos fiamos más de las recomendaciones y consejos de nuestros círculos cercanos” y si hay quien entienda de círculos es Google+. Esta red nacía en 2011, quizá un poco tarde, cuando Facebook contaba ya con 750 millones de usuarios entrando en competencia directa. Una, por hacerse con datos sociales, la otra, por convertirse además en un buscador. Conclusión buscadores y redes sociales se necesitan mutuamente y más que nunca.

-Pon cariño e ilusión en tu contenido:

Vista la importancia del posicionamiento y los medios, era el momento de ver cómo crear contenido para poder mejorarlo: marketing y estrategias. Vilma Núñez (@Vilmanunez), otra todorreno social, y Lucas García (@lgarcia), CEO de Social Mood, se marcaron un Pimpinela para enseñarnos sus secretos.

Una exposición llena de preguntas: ¿por qué necesitamos marketing de contenidos?, ¿qué contenido tenemos?, ¿cuál necesitamos?, ¿qué queremos?. Estrategias aparte (algo tan obvio e ignorado en ocasiones), hay que llegar al corazón del público, enfocándonos en el “ellos” y no en “nosotros”. Poniendo un traje espectacular a nuestro contenido, con complementos como la ilusión, el cariño y la creatividad, sin olvidar ser nosotros mismos y recordar que la optimización es clave y que el contenido (salvo el temporal) no muere.

-La sencillez de Instagram: una imagen vale más que mil whatsapps:

SEOs aparte Philippe González (@PhilGonzalez), fundador de instagramers.com, dejó claro una cosa, ni estrategia, ni posicionamiento, ni nada: GANAS e ILUSIÓN, como la que él ha puesto en su blog. Y es que la imagen une fuerzas y personas, en su caso igers que, alrededor de su idea, han creado comunidades por todo el mundo. La imagen triunfa sobre la letra con tal fuerza que el propio Instagram ha reconocido a estos locos de esta red llena de sentimientos y experiencias que son difícil de medir, aunque Statigram, Nitrogram y Grampro pueden ayudar a ello.

– Sociales desde las cavernas:

Para finalizar la jornada,  Juan Merodio, experto en marketing de contenidos, nos recordó que ya éramos sociales antes de Internet, pues el primer muro estaba en las cavernas. Cambian las plataformas, los contextos, las herramientas, la tecnología, pero nada es para siempre y en este sentido augura la caída de Facebook. Pensemos a largo plazo a la hora de hacer marketing de contenidos recomendó, pues los jóvenes de hoy serán los clientes el futuro y ya vienen con ADN digital.

Ah, Y una cosa más, experiencias e historias y no dejar esta tarea en manos de personas no preparadas, el cuñadity manager puede hacer mucho daño. Razón no le falta ¿no creéis?