Compartir es vivir… sobre la tasa Google


Compartir es vivir

El mundo de Internet y las redes sociales anda desde la semana pasada bastante revolucionado a raíz de la última brillante decisión de un Gobierno que se empeña en seguir gobernando para los amigos. Sí, damas y caballeros, me estoy refiriendo a ese proyecto de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que impone el famoso Canon AEDE o Tasa Google, para los amigos, ratificado el pasado 22 de julio.

El objetivo de lo que se ha calificado por activa y por pasiva como “la extorsión de un lobby al mundo de Internet” es luchar contra la piratería, o al menos así nos lo venden, y establece que vulneran la ley, no solo quienes alojen contenidos ilícitos (protegidos por derechos de autor), sino todo aquellos que, de forma comercial o a sabiendas faciliten el acceso ordenado, clasificado e indexado de contenidos ilegales para su utilización por terceros. Está claro quién es el enemigo, ¿no?. Ese lobby es la AEDE (Asociación de Editores de Diarios Españoles), una entidad de la que forman parte grupos como Vocento, Unidad Editorial, Prisa… y que echan la culpa de sus desgracias al gigante de Mountain View, y si ya de paso pueden sacarle algo, pues bienvenido sea.

Y es que estos señores consideran que el compartir libremente el contenido que realizan sus periodistas, debe tener un precio. Así que cualquier persona física o jurídica que opere en internet puede ser denunciada por realizar esta acción, tanto si son webs de enlaces, como blogs, foros, redes sociales o wikis. Aunque, como esto de las leyes es tan complejo y puede ser objeto de interpretaciones, días después de su decisión el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, aclaró que los particulares no se verían afectados, ni tampoco las redes sociales, el maligno es Google.

Así que eso me tranquiliza, que en este post van a ir varios links a medios y servidora no está para pagar 30.000 euros,  ni yo ni muchos de las webs señaladas en el proyecto de ley, como indica el fundador de Menéame.  El único que se lo puede permitir es Google,  pero oye, como que pasa y si un medio no quiere estar en Google News, un servicio totalmente voluntario, porque considera que atenta contra tus intereses,  pues se lo pierde, que este servicio ha mandado más de 10 millones de visitas a editores de todo el mundo, y con lo que les gustan las visitas a los publicistas… 

Según esta decisión parece que las páginas web de los medios AEDE tendrán que hacer cambios y decir adiós a sus plugins sociales, incluido al enlace a Menéame…

 

plugins sociales canon AEDE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero el Gobierno español no ha sido el único en Europa que ha querido poner puertas a la esencia de la arquitectura de Internet. Sin embargo, como se demuestra, una vez que se conoce cómo funciona la red y quién manda en ella, se ha llegado a un entendimiento porque es mejor tener a Google como amigo.  A ver si en España se dan cuenta… De momento, Google ha atacado con un bloqueador de páginas en el que además se dan alternativas para seguir informándonos fuera de los medios de la chachipanda de la AEDE y el movimiento contra esta tasa y decisión va en aumento…

A ver si esta ley tiene realmente un corto recorrido, que a la información nunca hay que cerrarle las puertas.

Si te ha gustado esta entrada no temas compartirla, porque compartir es vivir.

No al canon AEDE

Anuncios

No matemos todavía al marketing offline

Brecha digital

Todavía recuerdo mi primer ordenador. Era un PC 486, corrían los años 90 y se empezaba a hablar de un concepto bautizado como “brecha digital”. La verdad es que siempre se ha hablado de “brechas”. Cuando no era generacional, era social, pero el caso es establecer distancias.

La primera vez que se utilizó este término fue en 1982, en un informe titulado “El eslabón perdido”, para poner de manifiesto las conclusiones sobre la carencia de infraestructuras de telecomunicaciones en países en vía de desarrollo. Concretamente, como todavía se sigue haciendo, aludía al uso y acceso a lo que se bautizó como TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación), es decir equipamiento informático, conectividad de Internet y telefonía móvil, atendiendo a cuestiones socio económicas. Vamos, que cuanto menos nivel cultural y económico, menos acceso a las TIC. Para remediarlo, los gobiernos se pusieron a trabajar en el tema, con programas como “Agenda Digital” o el “Plan Avanza” para lograr que se facilitara la conectividad y formar en el uso.

Y llegamos al 2014. Según la última Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares, la brecha parece ir cerrándose, sobre todo con la entrada de los smartphones. Así, el 73,4% de los hogares con al menos un miembro de 16 a 74 años disponía de ordenador en 2013, un porcentaje ligeramente superior (0,8 puntos más) al del 2012. Según esta misma encuesta, el 69,8% de los hogares disponía de conexión a Internet, el 53,8% de la población española de 16 a 74 años lo utilizaba a diario y siete de cada 10 internautas aseguraban haber utilizado dispositivos móviles para conectarse a Internet, principalmente el teléfono.

Hace unas semanas, se conocían también las conclusiones del último Estudio Navegantes en Red, que realiza la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) y recoge la evolución de las tendencias digitales en España. El documento viene a corroborar la encuesta ya mencionada y destaca el aumento del uso de las redes sociales. Esta gráfica de comScore también va en la misma línea.

Fuente comScore

Fuente comScore

Vistos los datos, parece que los esfuerzos de una empresa o marca para darse a conocer tienen que centrarse en el mundo online y, con este subidón social, algunos llegaron a asegurar que el marketing offline estaba muriendo. Pero todavía, los menos, hay quienes no están en este grupo conectado. Desde los que ven en los ordenadores un enemigo y no están por la labor de aprender su manejo, pasando por los que creen que Internet es un invento satánico para robarnos nuestra vida, a aquellos a los que la crisis les ha desconectado, como se puede ver, no todo el mundo está en la nube y en la redes sociales, ni quiere estarlo.

Vaya, pues parece que hay que utilizar un desfibrilador y reanimarlo, que no todo es mundo 2.0. La brecha sigue existiendo y no hay que olvidarse. Además, las mezclas dan buen resultado…