Famosos y redes sociales

Famosos y redes sociales

Está claro que las redes sociales han dado lugar a una nueva forma de trabajar en el periodismo,  sobre todo en el “rosa”. Se acabó el montar guardia y perseguir al famoso de turno para ver dónde va, qué hace y con quién. Con seguir sus perfiles sociales ya podemos tener esta información y algunos son auténticos exhibicionistas. Luego se molestan cuando los reporteros, en su necesidad de tener testimonios, quieren confirmar lo que han publicado en su Facebook o Twitter. Incluso, los medios “del corazón” destinan una sección a lo que los famosos han posteado en sus redes sociales.

Sin duda su red favorita es Instagram, con la que, además de dar respuesta a las preguntas ya mencionadas, pues comparten sus mejores momentos (algunos bastante íntimos) con sus fans (y de paso les dan un poquito de envidia). Vamos,  como haríamos el resto de mortales…

Pero también les gusta mucho Twitter y aprovechan su “influencia” para entrar en conversación y mostrar su opinión, por ejemplo ante conflictos actuales. Como muestra, está el movimiento de artistas que se posicionaron ante el conflicto de la Franja de Gaza.

Como resultado, muchos recibieron críticas e incluso amenazas, además de perder fans, que nunca se sabe de qué lado están los seguidores de uno. Entonces, ¿deberían entonces mantenerse al margen? O mejor, ¿contar con alguien que ponga remedio a esas crisis de reputación que puedan producir sus acciones online?. Muchos cuentan con ayuda profesional, al fin y al cabo son marcas, pero otros van por libre y así pasa.

Otras veces, lo hacen por una buena causa y son capaces de pillar una pulmonía y contagian a otros para que lo hagan, como demuestra el movimiento del ice bucket challenge.

Al igual que una empresa o marca, los famosos utilizan las redes sociales para hablar con sus fans y, de paso, obtener ese deseado feedback, que no siempre es bueno y tiene la marca de un troll (¿quién no se acuerda de Iker Casillas y su reacción ante un comentario referente a su hijo o los últimos episodios protagonizados por el matrimonio Bustamante-Echevarría?). ¿Qué habría pasado si una gran marca hubiese reaccionado así ante un comentario?

Cantaba Patti Smith que la gente tiene el poder, por lo menos opinando, y es el mejor indicador y si Twitter se vuelve contra uno… que se lo digan a todos esos políticos que lo han sufrido y han hecho mutis por el foro. Si un anónimo tiene que seguir una estrategia para cuidar su marca y avanzar en su carrera, alguien con miles de seguidores y que puede ser un ejemplo, quizá debería tener en cuenta este aspecto, que ya no todo vale y las redes mandan.

 

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Reinventarse o morir

Imagen creada por @mjcachon

Imagen gentileza de @mjcachon

En los últimos meses no paro de oír frases del tipo “todo está inventado, hay que reinventarse y destacar del resto”, “haz que te busquen, no busques tú” o, la mejor, “cocodrilo que se duerme es cartera”. Ésta me encantó y se la escuché al maestro del branding Andy Stalman.

La última vez que oí este tipo de consejos fue durante la charla que tuvo lugar el pasado día 16 en el espacio Medialab Prado, de la mano de las Madrid Geek Girls.

El título era el mismo de este post y parecía claro por dónde iba a ir. Tres testimonios, el de MJ Cachón, Javier Riestra y Miguel Ángel Mena. Tres perfiles reinventados a los que el marketing online les dijo ven y lo dejaron todo, en su caso por la analítica y el SEO.

Hay que decir que durante la charla no se dieron fórmulas mágicas o similares, pero todos sabemos cúal es: trabajo+constancia=éxito. Vamos como en todo. Como siempre, se comienza con el análisis de la situación: ¿dónde estoy? ¿dónde quiero llegar? ¿qué me limita? ¿qué voy a hacer?. Es aquí donde entra la formación, que a la hora de reinventarse es elemental y servidora lo sabe. Un Máster, cursos intensivos, formación gratuita o ir de autodidacta. Todas las opciones son válidas, el caso es ponerlo luego en práctica, lo que no es fácil. Por supuesto, en este proceso de renovación profesional no hay que descuidar ese concepto del que tanto se habla últimamente: la marca personal y su templo por excelencia: LinkedIn.

Para finalizar, pues lo que se debe hacer en estos eventos: networking. Que en un ambiente distendido, las ideas fluyen mejor y oye, pues si cae algo no hay que decirle que no…

Se olvidaron de algo: suerte y oportunidad. Que reinventarse y moverse para trabajar en un nueva dirección está bien, pero tal y como está el panorama, esto no es suficiente.

“La suerte es cuando la preparación se encuentra con la oportunidad”….

¿O no?

Yo S.A

Tú

Quizá suene a tópico, pero el título de la mítica canción de Golpes Bajos, desgraciadamente sigue estando de actualidad. Corría el año 1983 cuando Germán Coppini convertía en éxito su “Malos tiempos para la lírica”, en una España que no vivía el mejor de sus momentos. Algo hemos cambiado desde entonces, pero no mucho. El paro se desborda, los casos de corrupción llenan despachos y espacios en medios de comunicación y el Gobierno sigue mirándose al ombligo y el de aquellos que le benefician, mientras al pueblo ya no le queda voz para gritar.

Son malos tiempos para la lírica, para la economía, para el mercado laboral… La palabra más pronunciada es CRISIS. En China, al parecer, se dice que en toda crisis hay una oportunidad, pues la palabra crisis contiene en sus ideogramas a oportunidad. Incluso, hay quien habla de CRISISTUNIDAD.

Las reglas del juego han cambiado, sobre todo en el mundo laboral. Hace unas semanas pude disfrutar de una sesión de marca personal con un gran experto en esta materia, Andrés Pérez Ortega, quien recordaba que “el sistema ha reventado”, así que “o te adaptas o mueres”.

Vamos, que se acabó eso de jubilarse en la empresa en la que entraste a trabajar cuando empezabas tu carrera profesional. Salir de ésta, según Pérez Ortega, implica un cambio de mentalidad. Nosotros somos la empresa y, si estamos sin trabajo, ya no se está desempleado, sino “sin clientes”, que suena mejor, y hay que volver a tenerlos.

Es el momento de poner la maquinaria de la marca personal a pleno funcionamiento. Ya hablé en otra ocasión de este tema y su conveniencia, independientemente del perfil profesional. Hay que dejar de buscar para que sean otros quienes nos busquen. Atraer y arriesgarse. Esas son las claves.

Sobre el papel queda bonito, pero hay que llevarlo a la práctica y pocos son los que se atreven. No es fácil y exige mucho trabajo, pero hay quien lo ha logrado. La base es la CONSTANCIA.

De emprender va también la cosa, de luchar por nuestras ideas y, si se puede, vivir de ellas, de hacernos muchas preguntas, de dejar el “lo intentaré” por “lo haré”, de decir adiós a nuestra zona de confort. Aquí está lo difícil, sobre todo cuando se lo dices a gente que ya ha tirado la toalla y que no quiere “complicarse la vida”.

Para hacerlo, Pérez Ortega dio algunos puntos que se podrían resumir en:

  • Pregúntate qué quieres.
  • Organízate, sacrifícate y márcate unos objetivos.
  • Determina tus grupos de interés.
  • Establece tu producto.
  • Distínguete del resto.
  • Genera confianza y demuestra tu pasión. Es el momento de abrirse un blog.
  • Déjate ver y date a conocer. Corre a hacerte unas tarjetas y acude a eventos de tu sector.
  • Cuida tu imagen. El envase es importante. Recuerda que tienes que atraer.
  • Sé original
  • Actualízate continuamente, hoy en día es fácil y quien no sabe algo es porque no quiere, que tutoriales y cursos no faltan

Y, lo más importante, HAZLO!

¿Estás en ello?

¿Marca personal para todos?

Foto: Freepik.com

Foto: Freepik.com

Últimamente, uno de los TT en el mundo de los blogs es el tema de la marca personal. Para quienes no conozcan que es esto, vendría a ser como la huella que dejas en aquellos que te rodean (familiares, amigos, compañeros de trabajo…) y podríamos incluir también tu rastro digital, aunque esto esté más relacionado con la reputación online.

Los foros en los que se habla de este concepto son aquellos que tienen que ver con el mundo del emprendimiento y, sobre todo, con esto del social media, ya que en él se encuentra mucho profesional que trabaja por cuenta propia, una de las tendencias mayoritarias actualmente.

Aunque parezca que la marca es algo innato a nosotros, es resultado de un proceso denominado branding y requiere tiempo y trabajo, siempre y cuando quieras que sea buena, tú ser memorable y, sobre todo, que cuando alguien te busque, aparezcas en las dos primeras páginas de registro de Google de forma aceptable. Normalmente este término se asocia al ámbito profesional, porque, en la mayoría de los casos, la marca personal privada no tiene que ver con la profesional.

¿Pero este proceso es para todos o solo para un perfil? La teoría es que es algo conveniente para cualquiera, sobre todo cuando se está sin clientes, es decir, buscando trabajo, pero la práctica dice que solo unos pocos se preocupan de tener una marca personal limpia y profesional. Aquí me quiero detener en el II Informe sobre redes sociales y mercado de trabajo en España que publicó Adecco hace unas semanas.

Según este documento, la huella digital-reputación online es muy importante. Y es que el 70% de los profesionales de Recursos Humanos consulta los perfiles de Facebook y Linkedin de los candidatos para obtener información sobre su reputación online y el 57% de las empresas han utilizado las redes sociales para contratar.

“Los portales de empleo aúnan currículum planos, el talento del candidato está en las redes sociales”, destacaba en la presentación del informe Encarna Maroño, Directora de Servicio y Calidad de Adecco. Talento, creatividad y, si no se remedia o vigila, situaciones que pueden arruinar la vida del personal.

Ante tales datos, cuidar nuestra marca personal se hace más necesario que nunca, se esté trabajando en el sector que sea, aunque haya quien ni se lo plantee. Además del trabajo offline que hay que hacer (obtener recomendaciones de compañeros, planificar una estrategia personal, asistencia a eventos, formación…), no hay que descuidar nuestro mundo online, no solo posicionándonos profesionalmente en redes sociales, blogs o webs, sino vigilando a quienes nos rodean y gestionando nuestras opciones de privacidad de los sitios en los que estemos presentes para evitar disgustos.

Pero eso sí, nunca te olvides de tres claves: honestidad, sinceridad y autenticidad.

¿No te parece?