¿Eres social? Demuéstralo

social media

Como está de moda eso de las redes sociales, muchas empresas deciden abrirse un perfil en ellas. Para tal cometido suelen buscar al empleado que puede saber un poco más ya que, al menos, tiene una cuenta en la red de Zuckerberg, y le piden que se informe de eso del Facebook y el Twitter para empresas.

El empleado, sigue las instrucciones de su jefe y abre el perfil, muchas veces de forma errónea y sin un objetivo establecido. Así que ya es el momento de añadir los iconos a la web corporativa “porque nuestra empresa también mola y está al día”.

Pero se olvidan de algo elemental, las redes sociales para que tengan éxito hay que mantenerlas y dotarlas de buen contenido y ese empleado seguro que ya tiene bastante con lo suyo para ponerse a algo más que, además no suele controlar. Vale, seguro que el empresario tiene un cuñado espabilado en el tema… “Total ¿quién se va a meter en Facebook para ver lo qué nuestra empresa hace? ¿verdad?”. Respuesta: los usuarios y posibles clientes, que también tienen a la competencia, como suele decirse, a un tiro de clic. Y las empresas de la competencia, a poco que sepan cómo va el mundo de las redes sociales, van a sacar mucho provecho de una falta de trabajo en esta materia. Pues, como suele decirse, quien no corre vuela y, si vemos los últimos datos, la mayoría de posibles clientes sí son sociales.

 Y a qué viene esto. Sencillo. Si se echa un vistazo a varias webs, sobre todo de pymes, se descubren webs un poco descuidadas pero a las que no le faltan al menos los símbolos de Facebook y Twitter que, como es de esperar, llevan a unos perfiles personales, poco cuidados, desactualizados y en los que te puedes encontrar de todo o, directamente nada. O si haces la búsqueda de la empresa directamente en la red de turno, para esto que se suele hacer ahora de comparar opiniones y conocer algo más de la empresa y que es bastante utilizado, peor. Te puedes encontrar con lo que podríamos llamar arrepentimientos: varios perfiles con el mismo nombre, sin optimizar y con la misma problemática.

Moraleja: No hay que decir que se es social, hay que serlo y si se quiere estar en las redes, optar por un profesional y una estrategia. ¿No os parece?

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Cuestión de ensayo y error

ensayo y error

 

Confieso que mi máxima de acción es “vale más actuar a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada” (Giovanni Boccaccio). Vamos, como suele decirse, el que no arriesga, no gana…

Y esto tan simple es vital en muchos aspectos de la vida y, sobre todo en el mundo 2.0. Hace unos días me llamaba la atención una infografía del blog de TreceBits en la que decía que una de las cualidades del community manager era “practicar el método del ensayo y error”, eso sí, con un plan B en la recámara que no hay que ir de kamikaze.

Y es que cuando te empiezas a meter en este mundillo, no haces más que encontrar gente y blogs que te dan consejos y post del tipo “las x formas de sacar partido a…”, “x consejos para hacer…” que luego lees y dices, “toma, eso lo sabía yo”.

Las cosas no son tan sencillas para reducirlas a simples consejos.  No hay fórmulas mágicas, no hay una sola forma de hacer las cosas. Todo depende de lo que tienes entre manos, y lo que funciona con una empresa, cliente, marca… no funciona con otra. De ahí la importancia de medir y analizar y de probar, de experimentar. Ninguna estrategia es mejor o peor. Hay que adaptarse y eso lleva tiempo, mucho tiempo. Y el mejor punto para lograr el éxito es arriesgarse. Porque, esto sí que es cuestión de ensayo y error. ¿No creéis?

Una imagen vale más que mil whatsapps

Geek Travel Trend

 

La frase no es mía que conste. Es de Philippe González que, para quien no le conozca es el alma de Instagramers o de la comunidad Igers. Sí, esas personas que van fotografiando con sus móviles los rincones de una ciudad y son amantes del lo-fi y otros filtros que se precien.

Philippe fue uno de los invitados a la jornada Geek Travel Trends que se celebró hace una semana en el espacio National Geographic de Madrid y en la que también estuvieron presentes Roberto Iván Cano, fotógrafo profesional, el periodista y bloguero de viajes Jose Ramón Álvaro González y Odette Cano, propietaria de un complejo de turismo rural encargada de exponer el caso de éxito. El objetivo de la charla, organizada por clubrural.com, estaba claro: cómo ayuda la imagen a que los negocios turísticos mejoren sus resultados.

Partamos de un hecho: ya no leemos, escaneanos y, a veces, ni eso. Si lo que tenemos delante es una imagen, mejor. Y es que si una imagen vale más que mil palabras, en cuestión de turismo, más, pues, como recordó Jose Ramón Álvaro González, cuando preparamos unas vacaciones o tenemos que ir a algún sitio, lo primero que buscamos son fotos de nuestro futuro destino. Pero claro, todos conocemos el poder para cambiar la realidad de un buen fotógrafo…

Por esta razón, cada vez tienen más importancia a las reseñas acompañadas de imágenes realizadas con esa cámara que va siempre con nosotros, como la definió Roberto Iván Cano. En este punto quiero hablar de Oyster.com, página web mencionada durante la jornada y que resulta bastante curiosa, pues su objetivo es dar a conocer realmente esos idílicos negocios y destinos turísticos que se nos venden sin trampa y cartón.

Según esto, parece que la asignatura pendiente de quien se dedica a estos negocios es mejorar su visibilidad y cuidar hasta el mínimo detalle para no aparecer en esa página e invitar a tus visitantes a que te fotografíen y encima lo compartan. Que compartan su experiencia, sus sensaciones. Llegar a su corazón. Es en este punto en el que entran en juego también las expectativas del cliente y aquí aparece un nuevo objetivo: superarlas.

Resumiendo: la imagen es una gran aliada para vender. Así que, quien se dedique a esto que no se olvide de abrir perfiles en las redes sociales en las que lo visual manda (no olvidar Instagram) y hacer que sus clientes capten los momentos de su negocio y rincones. La pericia para hacerlo es del dueño del lugar y de su equipo de social media, pero hazles sentir (para bien) y ya verás como los resultados mejoran.

El storytelling, ese objeto de deseo

storytelling

A todos nos gustaba de pequeños irnos a la cama con un bonito cuento. Si es que ya lo cantaban Celtas Cortosno hay nada que nos guste más que las historias, más si están bien contadas y son creíbles.

Digo esto porque otro de los conceptos que se maneja en este mundo del social media a menudo, además del de engagement, es el de storytelling, que, todo sea dicho, está bastante relacionado con el primero.

El arte de contar historias. ¿Y por qué es tan importante y todo el mundo habla de esta palabra? Para empezar, como ya mencionaba en un post anterior, los usuarios ahora tienen el poder y tienen un corazoncito que hay que alcanzar. El usuario 2.0 no quiere que las marcas le atosiguen con datos sobre lo altas y guapas que son. Ya hay mucha información por San Google y, si quiere algo concreto, irá a la web de la empresa en cuestión a buscarlo. Quiere que la marca le demuestre por qué merece la pena seguirla, que sea parte de su vida, que le de experiencias e historias con las que pueda sentirse identificado, que le hable…

Por eso, las empresas se han apuntado a eso de contar historias para convencer a los futuros clientes, aunque a veces este tú a tú va demasiado lejos, como bien escribe mi colega Juan Hernández Quintero.

La verdad es que esto de contar historias no es algo nuevo que se deba a la fiebre del contenido y estrategias de marketing on line, sino que los story tellers llevan realizando su actividad desde hace mucho tiempo, y no me refiero a lo que hacían los hermanos Grimm.

Revisemos los elementos que se pueden encontrar en cualquier historia:

  • Los personajes, entre los que no puede faltar el héroe o la heroína (quién).
  • El escenario o escenarios en el que se desarrolla esa historia (dónde).
  • El momento en el que se desarrolla esa historia (cuándo).
  • El argumento en sí (qué).
  • Los cambios que se originan en la vida de los personajes (cómo).

¿Familiar no? De hecho en primero de carrera de periodismo dar respuesta a estas preguntas es prácticamente lo primero que aprendes. El periodismo está lleno de historias, y si vamos a la sección de sucesos, podemos encontrar, sobre todo antiguamente, crónicas dignas de ser argumento para novelas de Agatha Cristie.

Hay quien da trucos y consejos para mejorar el storytelling. Pero el arte de contar historias es eso un arte y, mientras salen teorías y fórmulas en torno a él, solo hay que tener claro una cosa: la gente puede olvidar tu nombre o quién eres, pero nunca olvidará cómo le hiciste sentir

Y para muestra…